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¿Dentro o fuera?

Febrero 24, 2008

Este tercer domingo de cuaresma, nos habló Enrique de los pozos que hay en nuestra vida; de dónde vamos a saciar nuestra sed, de dónde sacamos las fuerzas día a día para seguir al Señor y también cuáles son los pozos que no nos sacian…

La verdad es que estas reflexiones nos pueden ayudar bastante a situar en una escala de valores aquello que nos sacia y a dejar a un lado aquello que no nos aporta o que no nos sacia. Y esto, creedme hermanos, no hace falta que se escriba en ningún sitio, porque nuestra vida lo muestra, como le sucedió a Jesús: su vida nos hablaba del agua que había en su corazón, de ese agua viva que el Padre le daba de beber cada día, y nuestra vida ¿de qué habla? ¿cuáles son nuestras razones? A veces queremos dar una impresión pero en nuestra vida se ve otra cosa… ¿y cómo sé yo entonces de manera más fiable de qué habla mi vida? Para eso necesitamos de los demás : de los que nos ven cada día y de aquellos a los que la vida eligió que estuvieran de algún modo cerca nuestra.

Pero aún me queda un asunto pendiente. Y es que si me acerco mucho a un pozo, puedo caerme dentro, ya sea bueno o malo, bonito o feo, el caso es que si el pozo es del agua viva, pues me ‘ahogo’ de tantas gracias recibidas, pero si es cualquier otro, entonces, hermanos,los demás hemos de ir al rescate. ¿Estaremos afuera para ayudar o … es que estábamos ya dentro?

Un comentario

  1. A veces bebo de “pozos” que me sacian al instante, pero me doy cuenta de que al momento vuelvo a tener sed… El pozo verdadero es aquél que cuando bebo de él, la paz inunda mi ser y me fío de Dios dejándome en sus manos y necesito a los demás para ser feliz.
    Muchas gracias, Enrique por tu charla y Antonio Mª por dejarla escrita en el blog para que los que no pudimos ir, tengamos la oportunidad de hacernos presentes de alguna manera.
    Muchos besitos de los cuatro para toda la Comunidad.



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