
La Iglesia amenaza ruina…
septiembre 17, 2008
‘Francisco: ve y repara mi Iglesia, que , como ves , amenaza ruina.’
Esas fueron las palabras con las que el crucifijo de San Damian se refirió a San Francisco cuando éste se encontraba orando en una pequeña iglesia en ruinas que había cerca de Asís: la iglesita de San Damián.
Cuentan los cronistas cómo Francisco raudo y veloz fué a casa contento y ávido de responder al Señor y vendiendo las más valiosas telas de su padre, regresó a la vieja hermita con el dinero recaudado a fin de dárselo al religioso que la cuidaba para que comprara los avíos necesarios para su reconstrucción.
Claro, el padre de Francisco,cuando se enteró, se fué en busca de su hijo con tal enfado que éste se ocultó en una cueva de él durante un mes entero. Y ahí fué cuando se dió cuenta la que la iglesia a la que se refería el Señor era con mayúsculas ( la Iglesia, vamos: tú , yo y todos los demás ) y no la de San Damián, que necesitaba reparación, pero no en la ‘profundidad’ a la que se refería Jesús.
Y es que a veces oímos el recado, pero no comprendemos bien. Quien tenga oídos para oir, pues eso.


Si no me equivoco, esta iglesia está en La Mota del Marqués, junto a las ruinas de la torre, castillo del mismo nombre, en la provincia de Valladolid.