Posts etiquetados ‘hambre’

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Estrenar la vida

octubre 29, 2009

Casa, tierra y heredad…es lo que hay que dejar cada día para seguir al Señor. Nuestra vida es cómoda, segura, no vamos a morir de hambre ni de sed, no estamos con agobios porque nos echan de casa…tenemos nuestras cosillas, aches and pains (como se dice en Inglés, achaques) pero nos cuesta.

Soledad, incomunicación, indecisión, miedos…todos esas son nuestras dificultades. Si lo pensamos un poco no es justo. No es justo que dos tercios de la población del mundo se esté muriendo de hambre, sed, guerras, represión, etc y nosotros, con internet, móvil, etc estemos preocupados sobre qué vamos a comer o con qué nos vamos a vestir (¿nos suena?). Quejarnos debería de estarnos moralmente prohibido. Se nos tenían que aparecer en la cara todas esas personas en un instante, y así nuestra boquita estaría más calladita.

¿Problemas?, bueno, más bien dificultades o escollos, aunque alguno de nosotros tal vez sufra de verdad. Estemos atentos a ellos. Pero no nos engañemos: no tenemos derecho a quejarnos. Aunque podemos. Y es cierto que nos hemos de sobrellevar, aceptar y continuar, pero nuestra vida puede ser mucho más que eso; una acción de gracias continua al Señor, una alabanza en cada cosa, en cada paso, un estrenar la vida cada mañana porque ¿sabéis qué? Dios recorre nuestro camino con nosotros y con los que sufren también y nosotros podemos entregar nuestras dificultades al Señor que Él las transformará en alegría y gozo de los que viven en oscuridad y sufrimiento…porque no olvidéis que Dios es una máquina de reciclar pecados…si no, que me lo digan a mí, que pecados no me faltan y sin embargo cada día veo como el Señor se me da.

Estrenar la vida. Vivir la Vida. ASÍ SEA.

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¿Hambre de qué?

febrero 1, 2009

Vivimos en un mundo en el que hay mucha hambre: en el sur de alimentos; en el norte de Dios.
Nosotros vivimos en el norte y curiosamente parece que somos los que perdimos el norte…
Este mes está dedicado al hambre, pero de alimentos. ¿Es que sólo en este mes tienen hambre? No, hijo, no hija, es que tenemos en nuestra sociedad tantas cosas, tanto en qué pensar, tantos a quienes atender con nuestra mente (a veces los pensamientos nos entretienen, al menos a mí bastante) que si no se dedica un mes, un día, unas horas, un instante a causas tan básicas, nos pasaríamos la vida en nuestras cosas del norte.
Como dice la canción, hay que subir al sur (porque será una experiencia que nos hará ver con más objetividad, nos hará subir nuestro cuello y mirar al otro, etc ) y con el sur caminar al norte. Cada día. En cada gesto. Las grandes cosas se construyen con pequeñas aportaciones que no se perderán, sino que configurarán un cielo nuevo y una tierra nueva aquí, hoy, en esta tierra.
Así sea.

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Centinelas

noviembre 3, 2008

“Y si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos” Lucas 12

¿Quién no tira la toalla en momentos de oscuridad como es la noche? ¿Quién tiene hambre de seguir buscando lo de Dios después de aguantar hasta la madrugada sin ver nada?
Pues dichosos aquellos que perseveran, que siguen siendo centinelas en la más absoluta oscuridad (precisamente cuando más sentido tiene que exista un centinela, cuando más peligro hay de que el mal, nuestro enemigo, se nos cuele)

No son tiempos de luz.
Dichosos los que están despiertos esperando, ceñida la cintura, dispuestos a servir.
Son tiempos de oscuridad.
Dichosos los que, en estos tiempos, ven la providencia de Dios.
LLegará, seguro, llegará.

Carmen Sara.

Orar es dar luz

Orar es dar luz

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Este es el ayuno

febrero 12, 2008
Este Es El Ayuno
Que Agrada Al Señor
Esta Es La Sincera Conversión
Este Es El Ayuno
Que Agrada Al Señor.
Parte tu pan con el hambriento,
dale posada al peregrino,
acoge al emigrante y extranjero.
Abre las cárceles injustas
libra a los presos y oprimidos
y rompe las cadenas y los cepos.
Mira Señor que está escondido,
sale a tu encuentro en los hermanos
y rasga el corazón y no el vestido.

Cuando leo la lectura de Isaías 58, 1-1o , me pregunto qué puede significar en estos días, en mi vida el ayuno que agrada a Dios

En la ciudad en la que vivimos, la gente no pasa hambre; entendámonos, hay personas que no tienen para comer copiosamente, incluso no más de una vez al día, pero hambre, lo que se dice hambre, no hay. Porque hay instituciones y beneficiencias en esta ciudad suficientes para que uno no muera de hambre. Al igual que están los centros como Pozo Dulce ó Cotolengo que acoge a las personas que no tienen dónde dormir. Pero si nos refiriémos al peregrino, al inmigrante, el preso… eso es ya otro cantar.

No creo que Jesús dijera cosas al tun-tun o porque sonaran bonitas en su idioma…no. Se refería a gente concreta de su pueblo, a gente concreta que posiblemente habría conocido o que habría visto hacer a sus padre allí, en Nazaret, donde aprendió tantas cosas…

Y en mi vida ¿es que no hay personas con hambre? ¡Claro! Hambre de justicia, de cultura, de amor… ¿y no los hay peregrinos? ¡Seguro! Además de los literales ( o sea, los inmigrantes que tenemos de vecinos y tal) están,digo, los que no saben dónde ir, los que no se hallan en el trabajo, los que buscan un hogar en lugares tal vez equivocados donde les prometieron felicidad o soñaron que la tendrían (drogas, sexo, alcohol sin medida)

Debo estar ciego, Señor, si no los había visto hasta ahora. Pero ahora sé que en ellos, digamos ‘escondido’, estás Tú, porque “cada vez que hicísteis esto a alguno de mis pequeños, a mí me lo hacíais”.Y aunque no estuvieras ahí, ellos , mi prójimo, los que me rodéan, merecen la dignidad de ser persona por muy ‘fdghajhl’ que sean (póngase la palabra malsonante que quieran) porque en eso consiste la Cuaresma, en dejar de mirarme a mí para ver al otro y si miramos con atención, al Otro que vive en el otro.

Así sea.

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