Posts etiquetados ‘luz’

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¡¡Viva la Vida!!

abril 8, 2012

Después de todo lo que sufrió Jesú en vida (la incomprensión de los fariseos y saduceos y hasta de sus discípulos, la falta de fe, las tentaciones, ese dudar entre lo que su cabeza le decía y su corazón le empujaba, ese huerto de los olivos, los latigazos, los escupitajos, los achuchones, las negaciones, la traición, la soledad….) pues bien, después de todas esas cosas y de cómo las vivió (entregándose, adelantándose a sus enemigos, sin defenderse más que lo que había dicho en el pueblo, sin rechistar, sin protestar, sin espavientos…) y después de pasar por esa noche oscura que pasó en la que se sintió abandonado hasta de su Padre Dios (¡El que era Dios mismo! Esto no hay quien lo entienda), pues después de todo eso, su Padre lo RESUCITÓ a la Vida (la de verdad, vamos, la de estar EN Él).

Madre mía. Todo esto no se ha improvisado. Ya vemos que Jesús no hubiera sido capaz de todo eso si no hubiera estado permanentemente e íntimamente unido a su Padre.

¡Qué lección!. Señor, que aprendamos de Jesús. Feliz Pascua. Que así sea.

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Sal y luz…

febrero 5, 2011

San Pablo fue un Apóstol sin igual; fue pateado, apedreado, malherido, fustigado, insultado…y algunas veces tuvo que huir escondido para que no lo mataran. Aún así, continuó durante toda su vida anunciando que JESÚS es el SEÑOR, que MURIÓ y RESUCITÓ; sin descanso, sin tregua…a veces lleno de fuerza y convirtiendo a multitudes con sus palabras llenas de sabiduría y a veces agotado y perdido sin convertir ni a uno solo.
Pero seguía adelante porque sabía que JESÚS ESTABA CON ÉL.
Me sorprendo a mí mismo viéndome vencido porque no hay jóvenes en la parroquia o porque en mi comunidad no se toman las cosas en serio…pero ¿quien soy yo para juzgar? y ¿desde cuando Dios hace las cosas a lo grande? No nos dice que seamos GRANDES y ALUCINANTES sino pequeños como la SAL, la LEVADURA, la SEMILLA….y que siempre se vea la LUZ de DIOS en lo que hacemos; que no nos gloriemos más que en el Señor, que no seamos más que vehículo para llevar al Señor. Pues así sea.

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Luz y fe

diciembre 20, 2009

Hoy hemos sido testigos de cómo una mujer que recibió un día un mensaje de un ángel (que vete tú a saber qué es lo que fue aquella experiencia), tuvo la valentía y la confianza suficiente para, durante toda su vida, poner su esperanza e ilusión en el Señor.

Y cómo desde el principio le fue reconocido ese mérito en boca de su propia familia:  Isabel nada más verla llegar sintió cómo su hijo le empujaba (no sólo físicamente) a alabar  a Dios por lo que había hecho con su prima de apenas 14 años: ‘Bendita  tú entre las mujeres’.

Aunque lo que más nos importa, tal vez, es que gracias a ella se hizo la luz en el mundo; no es que diera a luz sólo a un niño, sino que ese niño verdaderamente iluminó las vidas de los que tenía a su alrededor y aún hoy sigue iluminando las nuestras.

En estas fechas de Navidad, se nos pide que nosotros también seamos luz para los que tenemos a nuestro alrededor: vecinos, amigos, familiares…pero de una forma concreta. No va a venir Dios a hacer un milagro, lo vamos a hacer nosotros. ¿Cómo? Compartiendo,  dedicando tiempo a los demás, gastando nuestra vida para que este mundo sea mejor a nuestro alrededor… Todo ello desde el Señor, desde su ser, desde su corazón , desde nuestra vivencia de su Palabra, desde la luz de su vida, desde el testimonio de su Madre, María, que esperó y esperó a pesar de ver a su hijo en la cruz porque un día, nadie sabe cómo, un ángel le dijo que venía de parte de Dios…

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Centinelas

noviembre 3, 2008

“Y si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos” Lucas 12

¿Quién no tira la toalla en momentos de oscuridad como es la noche? ¿Quién tiene hambre de seguir buscando lo de Dios después de aguantar hasta la madrugada sin ver nada?
Pues dichosos aquellos que perseveran, que siguen siendo centinelas en la más absoluta oscuridad (precisamente cuando más sentido tiene que exista un centinela, cuando más peligro hay de que el mal, nuestro enemigo, se nos cuele)

No son tiempos de luz.
Dichosos los que están despiertos esperando, ceñida la cintura, dispuestos a servir.
Son tiempos de oscuridad.
Dichosos los que, en estos tiempos, ven la providencia de Dios.
LLegará, seguro, llegará.

Carmen Sara.

Orar es dar luz

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